Nuestra historia
Francisca tiene un hermano, Daniel. Mónica tiene una hermana, Camila. Daniel y Camila se enamoraron, y en febrero de 2026 se casaron: desde entonces las dos familias son una sola, y las dos hermanas son, además de socias, cuñadas.
Lo que quisieron para ellos es lo mismo que quiere cualquier familia para un matrimonio que parte: un trabajo de verdad, con contrato, sueldo y responsabilidades, para construir su vida juntos. Como esos trabajos escasean para las personas con discapacidad intelectual, decidieron crearlos. Así nació Gustito.
Daniel y Camila son el primer equipo, y no solo eso: son parte de la empresa y de sus decisiones. Francisca y Mónica llevan la cocina y la operación. Y el nombre lo dice todo: damos gusto con lo que servimos, y damos trabajo de verdad.


Primero se diseña el puesto.
Después se busca a la persona.
En Gustito no queremos solo generar puestos de trabajo. Estamos construyendo un modelo de desarrollo laboral que permita que cada persona pueda aprender, desempeñarse y desarrollarse en un trabajo real.
Para eso diseñamos tareas, apoyos y entornos que hagan posible un buen desempeño, y acompañamos la trayectoria de cada trabajador según sus capacidades, desafíos y evolución.
La inclusión laboral no es solo contratar. Es diseñar las condiciones para que el trabajo funcione para las personas y para la empresa.
Trabajemos juntos
Un coffee break, un delivery o el contrato anual de la Ley 21.015: cuéntanos qué necesitas y te respondemos.
